El anillo de apatita es una joya que atrae miradas por su color. Este azul verdoso luminoso, vivo y fresco en un cabujón engastado en plata, tiene un brillo que no se parece a ninguna otra piedra en el dedo. Es un color que asociamos instintivamente con el agua tropical, la frescura, la claridad, y es exactamente lo que la apatita aporta a nivel energético. En la litoterapia, llevar un anillo de apatita en el dedo acompaña cada gesto con una energía de motivación, claridad mental y comunicación. Siendo las manos la prolongación directa del pensamiento y la expresión, la apatita en el dedo ayuda a formular las ideas con precisión, a escribir con fluidez y a comunicarse con seguridad.
Es un anillo especialmente recomendado para profesiones relacionadas con la escritura, la enseñanza, la comunicación y la creación. La apatita actúa sobre el chakra de la garganta y el chakra del tercer ojo, conectando la expresión y la concentración en un mismo flujo. También se recomienda a las personas que procrastinan por confusión mental: la apatita ayuda a ver claramente lo que hay que hacer y da el impulso para hacerlo. La apatita combina bien con la sodalita (claridad de expresión), la fluorita (estructuración del pensamiento) o el cristal de roca (amplificación). Para su mantenimiento, quítese el anillo antes de lavarse las manos con jabón. Límpielo con agua limpia y recárguelo a la luz de la luna. Con una dureza de 5 en la escala de Mohs, la apatita es blanda y requiere atención: evite los golpes y guárdela por separado.