El anillo de calcita es una joya de color y luz en el dedo. En un cabujón engastado en plata, la translucidez natural de la calcita adquiere todo su relieve: la luz atraviesa la piedra y le confiere un brillo suave y vivo, ya sea naranja solar, amarillo miel, azul pastel o verde. Es una joya que atrae inmediatamente la mirada por su color franco y luminoso, sin ser estridente. La calcita tiene esa elegancia natural de las piedras que no tienen nada que demostrar.
En litoterapia, el anillo de calcita en el dedo acompaña cada gesto con una energía de dinamismo, impulso y amplificación, dirigida según el color. La calcita naranja en el dedo estimula la creatividad en cada acción manual, ideal para artistas y creativos. La calcita amarilla refuerza la confianza en cada apretón de manos y en cada decisión. La calcita azul calma los intercambios y ayuda a comunicarse con suavidad. La calcita verde infunde cada contacto con una energía de dulzura y apertura emocional. Siendo las manos la prolongación directa de la acción y la voluntad, la calcita en el dedo potencia directamente lo que se hace, no solo lo que se siente. La calcita combina bien con el cristal de roca (amplificación) y la amatista (canalización). Para su mantenimiento, quítate el anillo antes de lavarte las manos con jabón, es la regla número uno. La calcita no soporta la sal, ni los ácidos, ni los productos químicos. Límpiala con un paño suave y recárgala con la luz de la luna. Con una dureza de 3 en la escala de Mohs, protégela de golpes y arañazos.