El anillo de ópalo es una joya hipnótica. En un cabujón engarzado en plata, los juegos de colores del ópalo cobran toda su dimensión: con cada movimiento de la mano, aparecen y se transforman bajo la luz destellos de azul, verde, naranja y rosa. Es un espectáculo permanente en la punta del dedo. El ópalo fue de hecho la piedra favorita de la reina Victoria, quien regaló uno a cada una de sus hijas el día de su boda, contribuyendo a convertirla en una de las gemas más buscadas de la época victoriana. Hoy en día, el anillo de ópalo vuelve con fuerza como una alternativa original y luminosa a las piedras preciosas clásicas.
En gemoterapia, llevar un anillo de ópalo en el dedo es mantener esa energía de creatividad, inspiración y amplificación en cada gesto del día. El ópalo trabaja en todos los chakras según su variedad y actúa como un espejo emocional que refleja e intensifica lo que uno lleva dentro. Siendo las manos puntos importantes de intercambio energético, el anillo de ópalo está particularmente recomendado para personas que trabajan con sus manos de forma creativa: artistas, músicos, artesanos, escritores. El ópalo combina bien con la amatista (canalización), la piedra lunar (intuición) o el cristal de roca (amplificación). Para el cuidado, quítese el anillo antes de lavarse las manos con jabón, productos químicos y perfume. El ópalo contiene agua en su estructura y teme el calor y los cambios bruscos de temperatura. Límpielo con un paño suave y recárguelo a la luz de la luna.