El anillo de serpentina es una joya de un verde profundo y vibrante en el dedo. Sobre un cabujón engastado en plata, el verde oliva de la serpentina adquiere todo su relieve, con sus vetas oscuras, sus matices de amarillo y esa superficie sedosa que capta la luz suavemente. Es una joya de tierra, orgánica y natural, que agrada a quienes aman las piedras auténticas y sin artificios. La serpentina es una piedra de transformación, y llevarla en un anillo es mantener esa energía de renovación en cada gesto del día.
En litoterapia, el anillo de serpentina en el dedo acompaña cada acción con una energía de renovación, liberación y transformación suave. Las manos son la prolongación directa de la voluntad y la acción, y la serpentina en el dedo ayuda a actuar de manera diferente, a salir de los automatismos y los esquemas repetitivos que bloquean la evolución. Es el anillo que se lleva cuando se quiere cambiar algo en la vida sin saber aún exactamente qué, cuando se siente que es hora de renovarse. La serpentina trabaja en el chakra del corazón y el chakra raíz, conectando el deseo de cambio con la estabilidad necesaria para atravesarlo. La serpentina combina bien con la malaquita (transformación profunda), el jade (sabiduría y paciencia) o el cristal de roca (amplificación). Para el mantenimiento, quítate el anillo antes de lavarte las manos con jabón. Un enjuague con agua limpia y una recarga a la luz lunar o en la tierra son suficientes. Con una dureza variable de 3 a 6 en la escala de Mohs, protéjela de golpes y arañazos.