Las joyas de cuarzo rosa son de las más populares en nuestra tienda, y con razón. Este rosa suave, a veces translúcido, a veces lechoso, tiene algo inmediatamente relajante. No hace falta conocer la litoterapia para sentir la dulzura que emana de esta piedra. El cuarzo rosa ha sido un elemento esencial durante milenios: los egipcios lo ofrecían como talismán de amor, los romanos lo usaban en sus rituales de belleza, y hoy es la primera piedra que se recomienda a alguien que se inicia en la litoterapia.
En litoterapia, el cuarzo rosa es la piedra del corazón por excelencia. Trabaja en el chakra del corazón (4º chakra) y actúa sobre todo lo relacionado con el amor: amor propio, amor por los demás, curación de heridas emocionales, dulzura hacia uno mismo. No es una piedra que empuje o agite, es una piedra que envuelve. Llevar una joya de cuarzo rosa es mantener esa energía suave contra la piel durante todo el día.
El cuarzo rosa combina maravillosamente con la amatista (calma profunda), la piedra lunar (intuición y feminidad) o el cristal de roca (amplificación). Para el mantenimiento, un enjuague con agua clara y una recarga a la luz lunar una o dos veces al mes son suficientes.
Evite la exposición prolongada al sol directo, ya que puede palidecer su tono rosado.