Las joyas de escolecita poseen una suavidad casi irreal. Su blanco nacarado, a veces ligeramente rosado o crema, con un brillo sedoso y una transparencia lechosa, confiere a cada pieza un aire celestial y relajante. La escolecita es una zeolita, un silicato hidratado de calcio y aluminio que cristaliza en finas agujas radiantes, a menudo agrupadas en haces o abanicos de una elegancia natural notable. Su nombre proviene del griego skolex (gusano), ya que al calentarla se retuerce y encoge como un gusano, una propiedad ligada al agua atrapada en su estructura cristalina. Los especímenes más bellos provienen de la India (región de Pune en Maharashtra), Brasil e Islandia. Es una piedra aún poco conocida pero que está ganando rápidamente popularidad entre los practicantes de litoterapia por sus excepcionales propiedades para el sueño y la paz interior.
En litoterapia, la escolecita es considerada una de las piedras más poderosas para la paz interior y el sueño. Actúa sobre el chakra coronal y el chakra del tercer ojo con una energía de profunda dulzura, casi envolvente. Es una piedra que calma la mente instantáneamente, disipa los pensamientos ansiosos y abre un espacio de rara calma interior. Se recomienda especialmente a personas que sufren de insomnio, a mentes hiperactivas que no consiguen «desconectarse», a ansiosos crónicos y a quienes buscan profundizar su meditación. Colocada bajo la almohada, la escolecita es conocida por favorecer los sueños lúcidos y un sueño profundo y reparador. También es una piedra muy apreciada por los terapeutas para inducir un estado de profunda relajación en sus pacientes.
La escolecita combina magníficamente con la amatista (calma reforzada), la lepidolita (anti-ansiedad) o la piedra lunar (intuición y suavidad). Para su mantenimiento, precaución: la escolecita es una piedra frágil con una dureza de 5 a 5,5 en la escala de Mohs. No sal, no golpes, no exposición prolongada al agua. Límpiela con un paño suave y seco o mediante fumigación con salvia blanca y recárguela a la luz de la luna. Nunca la caliente, se deforma bajo el efecto del calor.