La pulsera de howlita es la pulsera de la calma por excelencia. Este blanco marmóreo, recorrido por finas vetas grises, tiene un acabado depurado y relajante en la muñeca que agrada tanto por su estética como por su energía. Es una joya que uno se pone por la mañana cuando sabe que el día será largo, que mantiene en la muñeca durante las reuniones tensas y que coloca debajo de la almohada por la noche para calmar la mente antes de dormir. La howlita es un borato de calcio de textura fina y homogénea, y cada cuenta tiene sus propias vetas grises que dibujan un patrón marmóreo único y delicado.
En la litoterapia, la pulsera de howlita en la muñeca difunde continuamente una energía de calma, paciencia y desaceleración mental. La howlita trabaja sobre el chakra coronal y actúa como un freno natural a los pensamientos que se aceleran. Es la piedra de aquellos que piensan demasiado, que rumian, que se irritan rápidamente o que no pueden soltar. En la muñeca, acompaña cada momento del día con esta energía de paciencia y perspectiva. También se recomienda para la memoria y el aprendizaje: la howlita ayuda a absorber nueva información con calma y método. La pulsera de howlita se asocia muy bien con la amatista (calma profunda), la piedra lunar (intuición y dulzura) o el cuarzo cristal (amplificación de la calma). Para el mantenimiento, basta con un enjuague con agua clara y una recarga a la luz de la luna. La howlita es porosa, evite el perfume y las cremas directamente sobre las cuentas. Con una dureza de 3,5 en la escala de Mohs, retire su pulsera antes de la ducha y el deporte.