La pulsera de ojo de tigre es, sencillamente, la pulsera de piedra natural más vendida en Francia, y no es casualidad. Entre sus reflejos dorados y marrones que ondean en la muñeca, su energía de confianza inmediata y su aspecto que agrada tanto a hombres como a mujeres, cumple todos los requisitos.
En litoterapia, el ojo de tigre es la piedra de la autoconfianza y la protección. Actúa sobre el chakra del plexo solar y funciona como un escudo energético que devuelve las energías negativas a su origen. En la muñeca, acompaña cada gesto y cada interacción del día; es una presencia reconfortante de la que uno acaba por no querer separarse.
El ojo de tigre forma un dúo potente con la pirita (determinación y abundancia), funciona muy bien con la cornalina (vitalidad y creatividad) y se combina con el jaspe rojo para una máxima conexión a tierra.
Si buscas suavizar su energía, combínalo con el cuarzo rosa: fuerza y ternura al mismo tiempo. Para el mantenimiento, basta con un enjuague con agua limpia y una recarga al sol durante unas horas. Es una piedra solar que adora la luz directa, a diferencia de la amatista o el cuarzo rosa. Con una dureza de 7 en la escala de Mohs, el ojo de tigre lo soporta todo.