La pulsera de piedra de lava es probablemente la pulsera de piedra natural más versátil que existe. Este negro mate, salpicado de pequeños cráteres en la muñeca, tiene un aspecto rústico y natural que gusta universalmente, y su sorprendente ligereza hace que uno olvide rápidamente que la lleva puesta. La piedra de lava es basalto, lava enfriada al contacto con el aire, y cada cuenta es un fragmento de la energía más poderosa de la tierra: el vulcanismo. En la muñeca, la pulsera de piedra de lava acompaña el día con una energía de arraigo telúrico y fuerza tranquila.
Lo que hace que la pulsera de piedra de lava sea única es su doble uso. En litoterapia, es una piedra de enraizamiento, fuerza y renacimiento que trabaja sobre el chakra raíz y ayuda a mantenerse estable en períodos de cambio. Pero también es un difusor natural de aceites esenciales gracias a su porosidad. Deposite una gota de su aceite preferido sobre las cuentas, deje absorber unos minutos y disfrute de una difusión suave durante 4 a 8 horas. Lavanda para la calma, menta para la concentración, limón para el buen humor: las combinaciones son infinitas y cambian según sus necesidades. La pulsera de piedra de lava combina muy bien con el ojo de tigre (confianza y protección), la turmalina negra (doble anclaje) o el cristal de roca (amplificación). Para el mantenimiento, basta con un enjuague con agua clara. Deje secar al aire libre y recárguela al sol o sobre una drusa de cuarzo. La piedra de lava es sólida y ligera, es una pulsera para todos los días, incluido el deporte.