El collar de calcita es una joya de luz y energía en el hueco del cuello. Ya sea naranja, amarillo miel, azul pálido, verde o rosa, la calcita capta la luz con una dulzura translúcida que calienta la tez y atrae la mirada. Cada color le da al collar una personalidad diferente, y esto es lo que hace que la calcita sea tan interesante: se elige su color como se elige su energía. Es un carbonato de calcio que forma estalactitas, conchas marinas y perlas naturales, un mineral fundamental de la tierra, tan antiguo como la vida misma. Usada como collar, la calcita se encuentra cerca de varios chakras según su color, lo que hace que su ubicación en el cuello sea particularmente versátil.
En la gemoterapia, el collar de calcita es conocido por sus propiedades de energía, dinamismo y limpieza energética. La calcita naranja en el cuello estimula la creatividad y la alegría de vivir a través del chakra sacro. La calcita azul calma y facilita la comunicación suave a través del chakra de la garganta. La calcita verde abre el corazón y suaviza las emociones a través del chakra del corazón. La calcita amarilla fortalece la confianza a través del chakra del plexo solar. Es una piedra que amplifica la energía y acelera los procesos, como un impulso dado al chakra objetivo. La calcita combina bien con el cristal de roca (amplificación), la amatista (canalización) o la cornalina (vitalidad reforzada con la calcita naranja). Para el mantenimiento, tenga cuidado: la calcita es blanda con una dureza de 3 en la escala de Mohs. Sin sal, sin ácidos, sin golpes. Limpie su collar con un paño suave ligeramente húmedo y recárguelo a la luz de la luna. Quíteselo antes de la ducha y el deporte.