El collar de cristal de roca es la joya más versátil en la litoterapia. Este cuarzo perfectamente transparente, puro y luminoso, capta y devuelve la luz con un brillo cristalino que combina absolutamente con todo. Es una joya camaleónica que se puede llevar sola, por su pureza, o en asociación con otras piedras para amplificar su energía. Los griegos pensaban que el cristal de roca era hielo eterno petrificado por los dioses, los chamanes de todas las culturas lo utilizaban como herramienta de curación y adivinación, y los japoneses lo consideraban el aliento congelado del dragón blanco, símbolo de perfección. Llevado como collar, el cristal de roca se encuentra cerca del chakra de la garganta y del chakra del corazón, purificando y armonizando estos centros energéticos.
En litoterapia, el collar de cristal de roca es un amplificador universal. No tiene una virtud específica: amplifica todo lo que le rodea y todo lo que su portador lleva consigo. Claridad mental, purificación del aura, armonización de los chakras, amplificación de otras piedras llevadas al mismo tiempo. Es el compañero de todas las demás joyas de piedra natural. Llevar un collar de cristal de roca con un colgante de amatista es duplicar la calma. Con un colgante de labradorita, es reforzar la protección. El cristal de roca se asocia literalmente con todas las piedras. Para su mantenimiento, basta con un enjuague con agua clara y una recarga al sol o a la luz de la luna. Con una dureza de 7 en la escala de Mohs, es una piedra sólida y fácil de mantener.