El collar de howlita es una joya de elegancia pura que adorna el cuello. Su blanco porcelana, surcado por finas vetas grises, ofrece un acabado jaspeado muy sobrio que combina con absolutamente todo. Es una joya camaleónica que funciona tanto con un atuendo de oficina como con un look informal, y también es uno de los collares de piedra natural más visualmente relajantes. El blanco calma, y la howlita lo sabe. Llevada como collar, la howlita se encuentra cerca del chakra de la garganta y del chakra coronal, una ubicación ideal para una piedra que trabaja tanto en la comunicación serena como en la calma mental.
En litoterapia, el collar de howlita es conocido por sus propiedades de calma, paciencia y desaceleración mental. Donde la amatista calma los pensamientos excesivos, la howlita los frena en su origen. Es una piedra que ayuda a no reaccionar en caliente, a tomar distancia antes de hablar y a calmar la mente que da vueltas sin cesar. En el cuello, filtra el habla con paciencia y mesura. Se recomienda a personas impulsivas, a insomnes cuya mente no se desconecta por la noche, a estudiantes que necesitan una concentración tranquila y a quienes desean desarrollar su paciencia en el día a día. La howlita combina muy bien con la amatista (calma reforzada), la piedra lunar (intuición y suavidad) o el cristal de roca (amplificación). Para su cuidado, un enjuague con agua clara y una recarga a la luz lunar son suficientes. La howlita es porosa, evite el contacto con perfumes y cosméticos. Con una dureza de 3,5 en la escala de Mohs, quítese el collar antes de la ducha y el deporte.