El collar de sodalita es una joya tan elegante como significativa. Con su azul profundo veteado de blanco, la sodalita tiene un carácter muy propio: más opaco e íntimo que el lapislázuli, su azul gana en profundidad según la luz. En litoterapia, es la piedra de la comunicación. Actúa sobre el chakra de la garganta y ayuda a encontrar las palabras adecuadas, a expresarse con seguridad y a calmar la confusión mental. Llevada en un collar, se encuentra naturalmente en el lugar correcto para trabajar esta energía.
La sodalita combina muy bien con la amatista (calma), el lapislázuli (comunicación reforzada) o el cristal de roca (amplificación). Para su mantenimiento, basta con enjuagarla con agua clara una o dos veces al mes y recargarla con luz lunar.