Colección: Rubí sobre fucsia
El rubí en fucsita es una hermosa piedra de fucsita, una variedad verde de mica con inclusiones de rubí no gema (corindón rojo). El color verde de la fucsita se debe a la presencia de cromo, que reemplaza parte del aluminio.
Para su información, la fusquita suele ser la matriz que contiene corindones (rubí, granate). Se encuentra en forma de escamas que contienen aventurina, lo que le confiere un hermoso color verde perlado.
La etimología de este nombre rubí sobre fucsita proviene del latín rubeus que significa rojo y la fucsita fue nombrada en honor a Johan Von Fuchs (1774-1856), famoso mineralogista alemán.
Así, el rubí pertenece al grupo de las hematitas, de la familia del corindón, y la fucsita pertenece al grupo de las micas, de la familia de los silicatos.
El rubí tiene un color rojo magenta rojizo, a veces con matices púrpuras o rosados, y una apariencia vítrea. En ocasiones presenta asterismo. Cabe recordar que el asterismo es un fenómeno óptico con forma de estrella de 4 o 6 puntas que se observa en ciertos minerales.
La fucsita tiene un hermoso tono verde. Su aspecto es vítreo, entre perlado y sedoso.
El rubí tiene una dureza de 9 en la escala de Mohs. La fucsita, por otro lado, tiene una dureza de 2,5 en la misma escala. A modo de comparación, el diamante tiene la dureza más alta, 10.
Esta impresionante gema de rubí sobre fucsita es demasiado reciente como para generar mitos o leyendas propias. Existen registros de rubíes que datan de la antigüedad, pero ninguno relacionado con el rubí sobre fucsita.
Los principales yacimientos se encuentran en India, Argentina, Australia, etc.
La energía suave y protectora del fucsia, combinada con el poder apasionado del rubí, ayuda a transformar las energías negativas en positivas. Esta piedra desarrolla la intuición, la meditación y la comunicación. Ayuda a superar las dificultades para restablecer el equilibrio vital. Calma a las personas agitadas e hiperactivas. Al mismo tiempo, revitaliza a las personas excesivamente apáticas.
Además, promueve la fuerza de voluntad, el coraje y la autonomía. El rubí sobre fucsia restaura la alegría y la motivación. Proporciona confianza en uno mismo, seguridad y fuerza de voluntad. Es una piedra protectora contra la manipulación, los espíritus malignos y el chantaje emocional. Se recomienda en momentos de estrés porque transmite paz y armonía. Es excelente para estudiantes en épocas de exámenes.
El rubí sobre fucsia ayuda a disolver bloqueos emocionales y traumas infantiles. Es muy apropiado para personas que han sufrido: restaura la paz, la serenidad y el entusiasmo. Modera las pasiones emocionales para evitar dramas apasionados. Esta piedra calma la ira, los celos y el resentimiento. De hecho, su vibración positiva ayuda a estabilizar las emociones.
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