Esta pulsera de plata 925 luce un Ojo de Santa Lucía ovalado, símbolo de protección y suerte. Su diseño elegante y clásico la convierte en una joya atemporal, perfecta para cualquier ocasión. La piedra natural también ofrece beneficios de litoterapia, favoreciendo el equilibrio energético y la paz interior.
BRA-SHIV-03
Origen: Tailandia
Grado: A
Dimensiones:
De 15 a 18cm
Peso:
Aproximadamente 10 g
Origen:
Tailandia
Calificación:
A = bueno
Preciosa pulsera rígida en plata 925 compuesta por dos opérculos de ojo de Santa Lucía de 15mm x 10mm.
Este es el opérculo de una concha que se puede recoger en ciertas playas después de una gran tormenta.
El tamaño de los opérculos puede variar de 2 mm a 3 cm.
La leyenda de Santa Lucía nació en el siglo IV: una joven de la nobleza siracusa que obtuvo la curación milagrosa de su madre, que padecía una enfermedad incurable, mediante repetidas oraciones a la Virgen María.
Dedicando a este último un culto y una devoción sin límites, se arrancó los ojos y los arrojó al mar para no desviarse de su fe y mantener alejados a sus pretendientes.
Enteramente dedicada a la oración, realizó numerosos milagros.
En respuesta a esta devoción, la Santísima Virgen le devolvió la vista y le dio ojos más bellos y luminosos ("Occhji belli e lucentti").
El opérculo de la concha llamada "Turbo Rugueux", hallado en las costas mediterráneas, simboliza los ojos de Santa Lucía. Se dice que llevar uno aleja el mal de ojo y atrae la buena suerte.
Cabe señalar que se encuentran variaciones de este simbolismo en toda la cuenca del Mediterráneo y más allá (especialmente en Indonesia).
En Córcega, el "ojo de Santa Lucía" se considera un amuleto de buena suerte.