El anillo de cristal de roca es una joya de pureza absoluta en el dedo. Este cuarzo perfectamente transparente, luminoso y sin coloración alguna, tiene un brillo cristalino que rivaliza con las piedras más preciosas. Engastado en plata, capta la luz con una claridad casi diamantina. Precisamente esta semejanza le valió al cristal de roca su nombre: los griegos pensaban que se trataba de hielo divino (krystallos), y los joyeros de la Edad Media lo tallaban como un diamante para los anillos de los eclesiásticos que no podían permitirse la gema verdadera. Hoy en día, el anillo de cristal de roca ha encontrado su propia identidad: una pureza sin artificios, una elegancia mineral bruta.
En litoterapia, el anillo de cristal de roca en el dedo acompaña cada gesto con una energía de claridad, purificación y amplificación universal. Siendo las manos puntos principales de intercambio energético, el cristal de roca en el dedo purifica y amplifica cada interacción. Es también un anillo que refuerza todas las demás piedras que se llevan al mismo tiempo: apilar un anillo de cristal de roca con un anillo de amatista o cuarzo rosa, es duplicar su energía respectiva. El cristal de roca trabaja en todos los chakras y se asocia absolutamente con todas las piedras. Para el mantenimiento, basta un enjuague con agua clara y una recarga al sol o a la luz lunar. Con una dureza de 7 en la escala de Mohs, es una piedra sólida y perfecta para el uso diario.