La pulsera de sodalita seduce tanto por su estética como por sus propiedades. Su azul profundo veteado de blanco le da un aspecto sobrio y elegante que combina con todo, tanto en el día a día como en ocasiones especiales. En la litoterapia, la sodalita es conocida como la piedra de la comunicación y la claridad mental.
Trabaja en el chakra de la garganta y el tercer ojo, lo que la convierte en una aliada preciosa para las personas que buscan expresarse mejor, estructurar sus pensamientos o simplemente ganar confianza. Llevada en la muñeca, acompaña el día con discreción.
La sodalita se asocia naturalmente con la amatista (calma), el lapislázuli (expresión reforzada) o el cristal de roca (amplificación de la energía). Para su mantenimiento, basta con enjuagarla con agua clara una o dos veces al mes y recargarla con la luz lunar.
Atención, con una dureza de 5,5 a 6 en la escala de Mohs, la sodalita es un poco más blanda que el cuarzo: quítate la pulsera antes de ducharte o hacer deporte.