El anillo de larimar es una joya de excepcional rareza y belleza en el dedo. Este suave azul cielo, mezclado con blanco y turquesa pálido, sobre un cabujón engastado en plata, evoca una laguna caribeña en miniatura en la punta del dedo. Cada piedra tiene sus propios motivos nubosos, lo que hace que cada anillo sea verdaderamente único en el mundo. El larimar solo proviene de un único yacimiento en la tierra, en las montañas de Barahona en la República Dominicana, y esta absoluta rareza geográfica convierte cada joya de larimar en una pieza que quizás no se encuentre dentro de unas décadas.
En litoterapia, el anillo de larimar en el dedo acompaña cada gesto con una energía de paz profunda, serenidad y liberación. Siendo las manos importantes puntos de intercambio energético, el larimar en el dedo infunde cada contacto con una dulzura calmante. Es el anillo que se usa cuando se necesita calma en un día a día ajetreado, cuando las tensiones aumentan y se desea mantener la serenidad, o simplemente cuando se quiere llevar una joya que recuerde que la vida también puede ser dulce. El larimar actúa sobre el chakra de la garganta y el chakra del corazón, conectando la expresión sincera y la apertura emocional. El larimar combina maravillosamente con la piedra lunar (dulzura e intuición), la amatista (calma espiritual) o el cuarzo rosa (amor y ternura). Para el mantenimiento, quítese el anillo antes de lavarse las manos con jabón. Evite la exposición prolongada al sol directo. Límpielo con agua clara y recárguelo con luz lunar.