El anillo de piedra lunar es una joya que tiene algo casi hipnótico. El reflejo nacarado que se mueve sobre la superficie de la piedra con cada movimiento de la mano es la adularescencia, y en un anillo de cabujón, el efecto es sorprendente. Blanco lechoso, brillo azulado, a veces un velo rosado: cada piedra cuenta su propia historia.
En litoterapia, la piedra lunar se asocia con la intuición, la dulzura emocional y los ciclos femeninos. Llevada en el dedo, acompaña cada gesto del día difundiendo una energía suave y envolvente, sin ser nunca invasiva.
El anillo de piedra lunar se lleva tradicionalmente en la mano izquierda para recibir la energía de la piedra, pero hazlo como te sientas. Combina maravillosamente con la labradorita (protección intuitiva), la amatista (calma mental) o el cuarzo rosa (apertura del corazón).
Apilar varios anillos de piedras naturales en el mismo dedo o en dedos diferentes es una hermosa manera de combinar las energías. Para su mantenimiento, quítatelo antes de lavarte las manos con jabón, límpialo con agua clara una o dos veces al mes y recárgalo a la luz de la luna.