El anillo de cuarzo rosa es una joya que se lleva tanto por su belleza como por lo que representa. Este rosa tierno, luminoso y delicado, tiene un lado tranquilizador que agrada de inmediato. En un cabujón engastado en plata o en una piedra facetada, la luz atraviesa el cuarzo rosa y le da una profundidad suave, casi viva.
En litoterapia, el anillo de cuarzo rosa es una elección particularmente interesante: las manos son puntos importantes de intercambio energético, y llevar la piedra del corazón en el dedo permite difundir su dulzura en cada gesto, cada contacto, cada apretón de manos.
El cuarzo rosa actúa sobre el chakra del corazón y ayuda al amor propio, a la apertura emocional y al perdón.
Es una piedra que es adecuada tanto en momentos difíciles como en el día a día, para cultivar un poco más de benevolencia hacia uno mismo. El anillo de cuarzo rosa se lleva en la mano izquierda para recibir la energía, pero haga lo que sienta.
Combina muy bien con la amatista (calma mental), la piedra lunar (intuición) o la malaquita (transformación). Para el mantenimiento, retírela antes de lavarse las manos con jabón, límpiela con agua clara y recárguela con la luz de la luna. Evite la luz solar directa que puede desvanecer su color.