Las joyas de ametrino llevan algo único en el mundo mineral: dos piedras en una. El violeta de la amatista y el amarillo dorado del citrino coexisten naturalmente en el mismo cristal, creando fascinantes zonas bicolores que se fusionan entre sí. Este fenómeno se debe a variaciones de temperatura y oxidación del hierro dentro del mismo cuarzo durante su formación. El resultado es espectacular: cada ametrino presenta una mezcla única de violeta y amarillo, a veces bien delimitada, a veces en un sutil degradado. Casi todo el ametrino de calidad gema proviene de un único yacimiento en el mundo: la mina Anahí, en la región de Santa Cruz en Bolivia. La leyenda cuenta que esta mina fue ofrecida como dote a un conquistador español por una princesa indígena llamada Anahí en el siglo XVII, y luego olvidada durante tres siglos antes de ser redescubierta en la década de 1960.
En litoterapia, el ametrino es una piedra de equilibrio, claridad y acción alineada. Combina las propiedades de la amatista (calma, intuición, sabiduría) con las del citrino (confianza, optimismo, manifestación). Es una piedra que ayuda a pensar con claridad Y a actuar de forma concreta, sin que una cosa paralice la otra. Se recomienda para personas que piensan demasiado sin pasar nunca a la acción, o viceversa para aquellas que se lanzan sin tomarse el tiempo de reflexionar. El ametrino trabaja simultáneamente en el chakra coronal (amatista) y el chakra del plexo solar (citrino), creando un puente entre la intuición y la voluntad. También es una piedra muy apreciada por los creativos que necesitan inspiración Y disciplina para concretar sus proyectos.
El ametrino se asocia naturalmente con el cristal de roca (amplificación de ambas energías), la labradorita (protección e intuición) o el cuarzo ahumado (enraizamiento para completar el trío cabeza-corazón-tierra). Para el mantenimiento, un enjuague con agua clara y una recarga a la luz de la luna son suficientes. Evite la exposición prolongada al sol directo, que puede hacer palidecer la parte de amatista. Con una dureza de 7 en la escala de Mohs, es una piedra sólida y perfecta para el uso diario.