La pulsera de larimar es una joya rara y preciosa para la muñeca. Su suave azul cielo, mezclado con blanco y turquesa pálido, con diferentes patrones nubosos en cada cuenta, le da a la pulsera la apariencia de un pequeño trozo del Caribe que se lleva puesto. Ninguna cuenta es igual a otra, y eso es lo que hace que cada pulsera de larimar sea verdaderamente única en el mundo. El larimar solo proviene de un lugar en la Tierra, las montañas de Barahona en la República Dominicana, y su extracción artesanal hace que cada pieza sea aún más preciosa.
En la litoterapia, la pulsera de larimar en la muñeca difunde continuamente una energía de paz profunda, de desapego y de serenidad. El larimar trabaja en el chakra de la garganta y el chakra del corazón, ayudando a expresar las emociones con sinceridad y a aceptar lo que no se puede cambiar. En la muñeca, es un recordatorio permanente para respirar, soltar la presión y confiar en la vida. Se recomienda a personas estresadas, ansiosas, con sobrecarga mental o que atraviesan un período en el que cargan demasiado peso sobre sus hombros. El larimar combina maravillosamente con la piedra lunar (suavidad y feminidad), la amatista (calma espiritual) o el cuarzo rosa (amor y ternura). Para el mantenimiento, evite la exposición prolongada y directa al sol, que puede palidecer su azul. Un enjuague con agua limpia y una recarga a la luz de la luna son suficientes. Con una dureza de 4,5 a 5 en la escala de Mohs, retire su pulsera antes de ducharse y practicar deporte.