La pulsera de piedra solar es un pequeño sol en la muñeca. Este feldespato anaranjado y cálido, surcado de destellos dorados y cobrizos que brillan con cada movimiento de la mano, calienta visual y energéticamente. Es una pulsera que pone de buen humor con solo mirarla, y esta primera impresión no es engañosa: la energía de la piedra solar es exactamente tan luminosa y alegre como su apariencia. En la muñeca, cada cuenta capta la luz de manera diferente, creando un juego de destellos vivo y cambiante que nunca te cansas de observar.
En litoterapia, la pulsera de piedra solar en la muñeca difunde continuamente una energía de alegría, optimismo y confianza en uno mismo. La piedra solar trabaja en el chakra sacro y el chakra del plexo solar, los centros de la creatividad, la alegría de vivir y la identidad personal. Es una piedra que calienta desde el interior, que disipa los estados de ánimo grises y que devuelve el impulso cuando la motivación flaquea. Se recomienda en períodos de melancolía, para personas que dependen demasiado de la opinión de los demás y para todos aquellos que necesitan reencontrar su luz interior. La pulsera de piedra solar combina maravillosamente con la piedra lunar (el dúo sol-luna por excelencia), la cornalina (vitalidad y creatividad duplicadas) o el citrino (optimismo y abundancia). Para el mantenimiento, un enjuague con agua limpia y una recarga al sol son suficientes. Es una piedra solar que se nutre de la luz directa. Con una dureza de 6 a 6,5 en la escala de Mohs, quítate la pulsera antes de la ducha y de hacer deporte.