El collar de fluorita es una joya multicolor única en su género. Morado, verde, azul, amarillo, a veces varios tonos en la misma cuenta o colgante: ninguna otra piedra ofrece tantos colores naturales en una sola joya. Este festival cromático hace que cada collar de fluorita sea verdaderamente insustituible. La fluorita arcoíris, con sus bandas de colores que se suceden, es particularmente espectacular como colgante. Llevada en un collar, la fluorita se encuentra cerca del chakra de la garganta y del chakra del tercer ojo, los dos centros energéticos sobre los que trabaja prioritariamente. Es una ubicación ideal para una piedra cuya virtud principal es la claridad mental.
En litoterapia, el collar de fluorita es reconocido por sus propiedades de concentración, estructuración mental y aprendizaje. Apodada la "piedra del genio", la fluorita ayuda a organizar los pensamientos, a absorber nueva información y a establecer conexiones entre ideas complejas. En el cuello, trabaja continuamente en la claridad intelectual y ayuda a comunicar las ideas de forma estructurada y lúcida. Se recomienda a estudiantes, investigadores, profesores y a todos aquellos que trabajan con su intelecto. Cada color aporta su matiz: la fluorita violeta refuerza la intuición, la verde calma las emociones, la azul facilita la comunicación. La fluorita combina bien con la amatista (concentración y calma), la sodalita (claridad de expresión) o el cristal de roca (amplificación). Para el mantenimiento, cuidado: la fluorita es frágil con una dureza de 4 en la escala de Mohs. Limpia tu collar con agua clara, recárgalo con luz lunar y quítatelo antes de la ducha, el deporte y cualquier actividad física.