El collar de ópalo es una joya que cautiva a primera vista. Esos destellos de color —azul, verde, naranja, rosa— que aparecen y desaparecen con el menor movimiento, confieren a cada colgante o perla una vida propia. Ningún ópalo en el mundo es idéntico, y eso es lo que hace que cada collar de ópalo sea verdaderamente único. Al llevarlo alrededor del cuello, el ópalo se encuentra cerca de los chakras superiores, lo que refuerza su acción sobre la intuición, la creatividad y la apertura emocional. En litoterapia, el ópalo es una piedra de inspiración y amplificación. Refleja e intensifica lo que uno lleva dentro; es una piedra que revela en lugar de imponer. Por eso resuena tanto con artistas, creativos y personas en busca de reconectar con sus emociones.
El ópalo combina muy bien con la amatista (canalización y calma), la piedra lunar (intuición y suavidad) o el cuarzo (amplificación). Para su mantenimiento, el ópalo requiere un poco más de atención que otras piedras. Contiene agua en su estructura y teme el calor, los choques térmicos y la exposición prolongada al sol directo. Limpie su collar con un paño suave ligeramente húmedo y recárguelo a la luz de la luna. Quítelo antes de la ducha y evite el contacto con perfumes.