El collar de piedra de lava es una joya con carácter que se lleva alrededor del cuello. Su color negro mate, poroso y texturizado, tiene un aspecto rudo y primordial que no se encuentra en ninguna otra piedra. La piedra de lava es basalto, lava fundida que se enfría al contacto con el aire después de una erupión volcánica. Cada cuenta lleva la memoria del fuego y la transformación, con sus pequeños cráteres naturales que dan al collar una textura orgánica y viva. Es una joya que habla a quienes aprecian la autenticidad pura y que combina bien con un look tanto masculino como femenino.
En litoterapia, el collar de piedra de lava es conocido por sus propiedades de fuerte enraizamiento, fuerza interior y renacimiento. Llevada en el cuello, la piedra de lava actúa sobre el chakra raíz y difunde una energía telúrica profunda, directamente conectada con el núcleo terrestre. Es una piedra que ayuda a mantenerse estable en períodos de caos y a transformar las pruebas en fortaleza. Una ventaja muy concreta del collar de piedra de lava: su porosidad natural la convierte en un excelente difusor de aceites esenciales. Aplique una gota de lavanda, menta o eucalipto en las cuentas cercanas al cuello y disfrute de una difusión suave durante todo el día. La piedra de lava combina muy bien con el ojo de tigre (confianza y protección), la turmalina negra (enraizamiento reforzado) o el cristal de roca (amplificación). Para el mantenimiento, basta con enjuagarla con agua limpia. Déjela secar al aire libre, ya que su porosidad hace que absorba el agua. Recárguela al sol o sobre un cúmulo de cuarzo.