El collar de pirita es una joya que tiene presencia. Ese brillo dorado metálico en el escote atrae la mirada y le da inmediatamente un toque de decisión a cualquier atuendo. La pirita no se parece a ninguna otra piedra natural: su reflejo de espejo, casi bruto, le confiere un carácter único. En la litoterapia, la pirita trabaja sobre el chakra del plexo solar, el centro de la voluntad y la confianza en uno mismo. Llevada en un collar, difunde su energía de anclaje, vitalidad y abundancia durante todo el día.
Es una piedra que se recomienda especialmente a las personas que necesitan centrarse, tomar decisiones o embarcarse en un nuevo proyecto.
La pirita combina muy bien con el ojo de tigre (protección y seguridad), el citrino (optimismo y abundancia) o el cristal de roca (amplificación).
Para el mantenimiento, un punto esencial: la pirita no tolera el agua. Nunca enjuagar, nunca contacto prolongado con la humedad. Purifique su collar mediante sahumerio con salvia blanca o palo santo, y recárguelo unas horas al sol o sobre un cúmulo de cristal de roca.