El collar de selenita es una joya con una energía excepcional. Su blancura nacarada, luminosa y satinada, le confiere un aspecto casi celestial. En gemoterapia, la selenita es una de las piedras con la vibración más elevada, y llevarla en collar es especialmente relevante: se encuentra cerca del chakra coronal y del chakra del tercer ojo, exactamente donde mejor actúa.
Purificación del aura, claridad mental, conexión espiritual, elevación de la conciencia: es una piedra que nos lleva más alto, con suavidad, sin forzar. De hecho, es muy apreciada por las personas que meditan regularmente o que practican terapias energéticas.
La selenita se asocia naturalmente con la amatista (calma profunda), el cristal de roca (amplificación) o la piedra lunar (intuición).
También es una piedra que funciona muy bien sola, su energía es autosuficiente. Para su cuidado, una regla absoluta: nunca agua sobre la selenita. Es muy sensible a la humedad y se disuelve literalmente con el contacto prolongado con el agua. Purifica tu collar mediante sahumerio con salvia blanca y recárgalo a la luz de la luna.
Con una dureza de 2 en la escala de Mohs, quítatelo antes de cualquier actividad física o manual.