Pulsera Turquesa del Perú A – Bolas de 3 a 4mm
Esta pulsera elástica de turquesa del Perú está compuesta por pequeñas cuentas redondas de aproximadamente 3 a 4 mm. Sus matices azul-verde y sus motivos naturalmente contrastados le confieren una apariencia fina, colorida y auténtica.
Originaria de Perú, esta pulsera está compuesta por turquesa de grado A. Esta piedra se distingue por tonalidades que pueden variar del azul turquesa al azul-verde, a veces acompañadas de zonas marrones, beige, grises o más oscuras.
Las pequeñas bolas de aproximadamente 3 a 4 mm le dan a la pulsera un estilo delicado y fácil de llevar. Montada sobre un hilo elástico, mide aproximadamente 17 a 18 cm y es adecuada para muñecas que miden aproximadamente 16 a 18 cm.
Se puede llevar sola para añadir una nota colorida o combinada con otras pulseras de piedras naturales.
Dado que cada piedra es única, los colores, los motivos, las vetas, las inclusiones y las dimensiones pueden variar ligeramente de una piedra a otra. La distribución de los matices también puede diferir entre las pulseras.
Características
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Piedra: Turquesa
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Colores: Azul turquesa a azul-verde, con motivos variables
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Forma: Cuentas redondas
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Diámetro de las cuentas: Aproximadamente 3 a 4 mm
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Longitud de la pulsera: Aproximadamente 17 a 18 cm
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Muñeca recomendada: De 16 a 18 cm
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Peso: Aproximadamente 5 g
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Origen indicado: Perú
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Grado: A – Buena calidad
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Montaje: Pulsera elástica
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Estabilización o tratamiento eventual: Impregnación de polímero
Virtudes tradicionalmente asociadas a la turquesa
En litoterapia, la turquesa es tradicionalmente considerada como una piedra de comunicación y protección simbólica. Estaría especialmente asociada a:
- una expresión más clara y sincera;
- la confianza en uno mismo;
- el apaciguamiento emocional;
- la apertura a los demás;
- la protección simbólica durante los viajes.
La información relativa a la litoterapia se ofrece con fines culturales e informativos. No sustituye un consejo ni un tratamiento médico.
Purificación, recarga y mantenimiento
Dado que la turquesa es una piedra relativamente porosa y delicada, es preferible una purificación suave mediante fumigación, vibraciones sonoras o depositándola sobre una flor de la vida.
Para recargarla, coloque la pulsera a la luz suave de la luna o sobre un cúmulo de cristal de roca. Evite el agua, la sal y las exposiciones prolongadas al sol, que podrían alterar su color.
Para preservar las piedras y el hilo elástico, evite el perfume, los cosméticos, los productos químicos, los productos de limpieza, los baños, los golpes y la humedad prolongada.