Pulsera Turquesa del Tíbet AA – Bolas de 3 a 4 mm
Esta magnífica pulsera elástica de turquesa del Tíbet está compuesta por pequeñas cuentas redondas de aproximadamente 3 a 4 mm. Su calidad AA resalta hermosos tonos azul verdosos, así como vetas contrastantes que hacen que cada joya sea única.
Originaria del Tíbet, esta pulsera está compuesta de turquesa de calidad AA. Esta muy alta calidad se distingue por una cuidadosa selección de las piedras y una hermosa armonía de colores.
La turquesa del Tíbet puede presentar tonalidades que van del azul turquesa al azul verdoso, con a veces matices verdes más intensos. Su matriz natural puede formar vetas y motivos marrones, beiges, grises o más oscuros.
Las pequeñas cuentas redondas de aproximadamente 3 a 4 mm le confieren a la pulsera una apariencia fina, colorida y refinada. Montada sobre un hilo elástico, mide aproximadamente 17 a 18 cm y es adecuada para muñecas que miden aproximadamente 16 a 18 cm.
Dado que cada piedra es única, los colores, los motivos, las vetas, las inclusiones y las dimensiones pueden variar ligeramente de una pulsera a otra. La distribución de los matices también puede diferir según los ejemplares.
Características
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Piedra: Turquesa
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Colores: Azul turquesa a azul verdoso, con matriz variable
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Forma: Cuentas redondas
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Diámetro de las cuentas: Aproximadamente 3 a 4 mm
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Longitud de la pulsera: Aproximadamente 17 a 18 cm
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Muñeca recomendada: De 16 a 18 cm
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Peso: Aproximadamente 8 g
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Origen indicado: Tíbet
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Calidad: AA – Muy alta calidad
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Montaje: Pulsera elástica
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Estabilización o tratamiento eventual: Impregnación de polímero
Virtudes tradicionalmente asociadas a la turquesa
En litoterapia, la turquesa se considera tradicionalmente una piedra de comunicación y protección simbólica. Estaría especialmente asociada a:
- una expresión más clara y sincera;
- la confianza en uno mismo;
- la calma emocional;
- la apertura a los demás;
- la protección simbólica durante viajes y desplazamientos.
La información relativa a la litoterapia se proporciona con fines culturales e informativos. No sustituyen un consejo ni un tratamiento médico.
Purificación, recarga y mantenimiento
Dado que la turquesa es una piedra porosa y relativamente delicada, se recomienda una purificación suave mediante fumigación, vibraciones sonoras o depositándola sobre una flor de la vida.
Para recargarla, coloque la pulsera a la luz suave de la luna o sobre un cúmulo de cristal de roca. Evite el agua, la sal y las exposiciones prolongadas al sol, ya que pueden alterar progresivamente su color.
Para preservar las piedras y el hilo elástico, evite el perfume, los cosméticos, los productos químicos, los productos de limpieza, los baños, los golpes y la humedad prolongada.