Pulsera Turquesa del Tíbet A (granos 5-7mm)
Esta pulsera de turquesa del Tíbet está compuesta por mini piedras rodadas de aproximadamente 5 a 7mm. Sus matices azules a verdes y sus variados patrones matriciales le confieren una apariencia auténtica y naturalmente contrastada.
Originaria del Tíbet, esta pulsera está compuesta por mini piedras rodadas de turquesa de calidad A. Esta piedra ha sido apreciada desde la Antigüedad por sus matices característicos y sus patrones singulares.
Según las piedras, los tonos pueden variar del azul claro al azul-verde, con zonas marrones, grises o negras formando una matriz más o menos visible. El color, la densidad de los patrones y el aspecto de cada piedra pueden diferir naturalmente.
Las mini piedras rodadas de aproximadamente 5 a 7mm le confieren a la pulsera un aspecto natural, colorido y delicado. Se puede llevar sola o combinada con otras joyas de piedras naturales.
Con una longitud de aproximadamente 18 cm, esta pulsera es adecuada para muñecas que midan aproximadamente 17 a 19 cm.
Los colores, los patrones, las inclusiones y las dimensiones pueden variar ligeramente de una pulsera a otra. Estas particularidades hacen que cada joya sea única.
Características
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Piedra: Turquesa
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Familia mineral: Fosfatos
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Forma: Mini piedras rodadas
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Dimensiones de las piedras: Aproximadamente 5 a 7 mm
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Longitud de la pulsera: Aproximadamente 18 cm
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Contorno de muñeca recomendado: De 17 a 19 cm
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Peso: Aproximadamente 10 g
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Origen de la piedra: Tíbet
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Calidad: A – Buena calidad
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Montaje: Hilo elástico
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Colores: Azul a azul-verde con matriz variable.
Virtudes tradicionalmente asociadas a la turquesa
En litoterapia, la turquesa es tradicionalmente considerada una piedra de comunicación, confianza y protección. Se asociaría especialmente con:
- una expresión más clara y espontánea;
- la confianza en uno mismo;
- la calma y el equilibrio emocional;
- la apertura a los demás;
- una sensación de protección durante los viajes.
La información relativa a la litoterapia se proporciona con fines culturales e informativos. No sustituye el consejo ni el tratamiento médico.
Purificación y recarga
Dado que la turquesa es una piedra porosa y relativamente delicada, se recomienda una purificación suave mediante fumigación, vibraciones sonoras o depositándola sobre una flor de la vida.
Para recargarla, coloque la pulsera a la luz suave de la luna o sobre un cúmulo de cristal de roca. Evite el agua, la sal y la exposición prolongada al sol, ya que podrían alterar su color o su aspecto.
Para preservar las piedras y el montaje, evite también el perfume, los cosméticos, los productos químicos, el baño, los golpes y la humedad prolongada.