La pulsera de lepidolita es la pulsera anti-ansiedad por excelencia en la litoterapia. Este suave tono violeta, lila o rosa lavanda, con su característico brillo nacarado y micáceo, tiene un efecto calmante inmediato en la muñeca. Cada cuenta capta la luz con una suavidad sedosa que calma la vista tanto como la mente. Es una pulsera que uno se pone cuando la ansiedad aumenta, cuando los pensamientos se disparan, cuando se necesita un anclaje suave pero inmediato. La lepidolita es una mica de litio, y es esta presencia natural de litio en su composición la que le confiere sus propiedades calmantes tan particulares.
En litoterapia, la pulsera de lepidolita en la muñeca difunde continuamente una energía de profunda calma, estabilización emocional y paz interior. La lepidolita actúa sobre el chakra del corazón y el chakra coronario, calmando simultáneamente las emociones y la mente. Es una piedra que calma las crisis de angustia, frena los pensamientos obsesivos y devuelve a un estado de serenidad estable. En la muñeca, acompaña cada momento del día con esta dulzura envolvente. Se recomienda a personas ansiosas, hipersensibles, a quienes atraviesan un período emocionalmente inestable y a personas en fase de abstinencia o transición de tratamiento. La lepidolita combina maravillosamente con la amatista (calma espiritual), la howlita (calma mental reforzada) o la kunzita (apertura del corazón). Para su mantenimiento, no la exponga al agua prolongadamente, ni a la sal, ni a productos químicos. Limpie su pulsera con un paño suave y seco o mediante fumigación y recárguela a la luz lunar. Con una dureza de 2.5 a 3 en la escala de Mohs, llévela sola en la muñeca y quítela antes de la ducha y cualquier actividad física.